A c u a r i o : : : Tenés la cabeza enterrada como un avestruz. Si metiste la pata es mejor que lo reconozcas y levantes la banderita blanca. Y apurate antes de que tu chico pierda la paciencia. El orgullo guardalo en un cajón. Mientras tanto no atosigues a todas tus amigas explicando lo inexplicable. Una vez más vas a tener que encontrar un equilibrio. Saber pedir perdón a tiempo es de sabios.